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23/05/05 4:19 PM

EDUCACIÓN PACIENTES

 

Información  para  el paciente con blefaroespasmo y distonías región facial (síndrome de Meige)

     El blefaroespasmo una anomalía de la función de los párpados que consiste en espasmos de los músculos  periocular causando contracción involuntaria de los párpados y  se asocian a esto espasmos de los músculos faciales en general, lo que se conoce como  enfermedad  o síndrome de Meige. Esta enfermedad  que puede provocar dificultad para leer, caminar al cerrarse los ojos o morisquetas y deformaciones transitorias en la cara y los párpados. Su origen es desconocido sin embargo se debe diferenciar de otras enfermedades haciendo un estudio que debe incluir la evaluación por un oftalmólogo que descarte patología corneal, glaucoma y ojo seco. Se suele presenta entre la 5 y 7 década de la vida y su curso es inicialmente puede ser fluctuante para luego de dos a tres años estabilizarse.  

  Algunos medicamentos llamados anticolinérgicos como el trihexifenidilo, Tonaril, Artane, Akineton entre otros pueden ser de utilidad en algunos pacientes aunque no suelen resolver el problema.

    El tratamiento más efectivo para este tipo de cuadros en la actualidad es la inyección de los músculos afectados con toxina botulínica con lo que se observa mejoría significativa en muchos casos aunque no es curativo y requiere mantenerse el tratamiento para que el efecto alcanzado se mantenga.

    La toxina botulínica  es  una sustancia natural producida por el clostridium botulinium preparada comercialmente para su uso terapéutico. Al ser inyectada en los músculos, actúa sobre las terminales nerviosas en la unión entre el músculo y el nervio inhibiendo su función, lo que resulta en una disminución de la actividad del músculo con una consecuente reducción de los espasmos o sacudidas.

    La aplicación de las inyecciones de  toxina es un procedimiento sencillo, que produce molestias moderadas, no siendo necesario el uso de anestesia. Normalmente al menos cuatro o cinco puntos deben ser inyectados.  Es un procedimiento de realización ambulatoria.

     El efecto de la medicación normalmente no es evidente los primeros días de inyectada la toxina. El efecto beneficioso que se pueda alcanzar dura entre 2 a 3 meses, en general los pacientes deben inyectarse  cuatro veces al año para mantener el efecto. Las inyecciones repetidas en la mayoría de los casos son efectivas, manteniéndose la respuesta en el tiempo.

     Los efectos adversos que eventualmente se puedan presentar por la inyección son temporales, disminuyendo hasta desaparecer en días o semanas. Unos por la inyección misma como irritación en los sitios de inyección o equimosis locales (hematomas). Otros por el efecto propio de la toxina que en ocasiones puede producir una debilidad mayor a la deseable en los músculos inyectados dificultando su función, por ejemplo si se inyectaron los músculos de la región palpebral se puede producir ptosis (caída del párpado) que en general es leve y desaparecer en el transcurso de días o semanas, en raras ocasiones esto es mas severo y le podría dificultar abrir los ojos completamente.

¿Como es el Procedimiento?

Recostada en una camilla, se le limpia con un antiséptico la zona que será inyectada

Se inyecta una pequeña cantidad de la toxina en varios punto, la inyección produce dolor en forma transitoria que es bien tolerado por la mayoría de los pacientes.